Nuestras vidas implican una sucesión de cambios y nuestra piel es buena prueba de ello. Lamentablemente, nuestra piel está expuesta a todas las fuerzas que forzamos sobre ella: el sol, el clima severo, y nuestros propios malos hábitos. Sin embargo, podemos tomar medidas para ayudar a nuestra piel a permanecer flexible y con aspecto fresco.
La piel es el órgano más grande del cuerpo. Tiene 2 capas. La capa externa, la Epidermis, contiene el aceite Sebum que ayuda la piel ser mas impermeable. La capa interna, la Dermis, contiene las glándulas (sebaceous) del aceite, las glándulas del sudor, los nervios, los vasos sanguíneos y folículos del cabello. Por una variedad de razones, la piel cambia a medida que envejecemos. El cómo envejezca tu piel dependerá de una variedad de factores: tu estilo de vida, tu dieta, tu herencia, y otros hábitos personales. Por ejemplo, ¿usted fuma o fumó alguna vez? El fumar puede producir radicales libres, que son moléculas de oxígeno que antiguamente eran sanas pero que ahora están demasiado activas e inestables.
A los 20 años la piel es joven, en su pico de vitalidad, con una estupenda textura y un buen brillo. En esta edad se recomienda que dos veces al día (mañana y noche) se limpie el rostro con productos adecuados al tipo de piel, si es grasa o mixta. Luego se debe colocar un hidratante con factor solar o los dos por separado. Tomar 2 a 3 litros de agua por día, comer saludable, ingerir omega-3 (que lo encontrarás en el lino, las nueces y salmón, lácteos, frutas y verduras). Además, es altamente recomendable no fumar, ya que este mal hábito te provocará la formación de radicales libres, tal como se mencionó líneas arriba.
La piel de una mujer de treinta también es una piel joven, pero que debe comenzar a cuidarse de las agresiones del ambiente, el estrés, el cansancio y la alimentación. Se debe comenzar a utilizar cremas blanqueadoras para las manchas de la piel, hidratantes y alguna crema suave para el contorno de los ojos. Y como en todas las edades, se deben utilizar bloqueadores solares. Además, se debe limpiar muy bien el rostro por la mañana y antes de acostarte con un producto bajo en ph. Realizar una suave exfoliación con un ácido glicólico. Por la noche, lavarse bien el rostro y retirar el maquillaje y volver a aplicarse una crema hidratante para su tipo de piel.
martes, 8 de julio de 2008
Cuidado de la piel
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